¿Están locos los que van al psicólogo?
Para empezar, plantéate lo siguiente:
Cuando te haces un esguince en el tobillo o tienes dolores de estómago de forma continuada, seguramente vayas a Urgencias o a tu médico de cabecera. ¿Entonces qué pasa con la salud mental? ¿No merece tanta atención como la física? ¿Acaso la depresión no duele? ¿O la ansiedad no nos imposibilita a hacer muchas cosas como también lo haría un brazo roto?
Hay que estar muy cuerdo para ir al psicólogo. Y así es. En la mayoría de casos, las personas no contamos con la suficiente inteligencia emocional para identificar problemas psicológicos y tratarlos por nosotros mismos.
La psicología surgió para dar respuesta a un problema muy humano: la incapacidad de controlar las emociones.
